EMPODERAMIENTO PERSONAL, MARMOL NEGRO
Los niños son alquimistas emocionales. Lloran, ríen, se enfadan y sonríen, a veces todo en un minuto. Y luego, en algún momento del camino, olvidamos cómo hacerlo. Esta escultura captura ese don olvidado. Cinco cabezas infantiles pulidas, cada una congelada en una emoción distinta: alegría, tristeza, frustración, asombro, paz. Es un desfile silencioso de sentimientos que una vez fluyeron libremente a través de nosotros sin culpa, vergüenza o restricción. Como adultos, comenzamos a llevar nuestras emociones como cargas. Nos aferramos a ellas. Nos obsesionamos. Un solo mal momento puede convertirse en una mala semana, una mala temporada, una espiral. La misma mente que antes sabía cómo cambiar como el viento ahora se siente atascada como una piedra. El EMPODERAMIENTO PERSONAL no consiste en negar el dolor o la tristeza, sino en recordar que nuestra respuesta es nuestro poder. Es una invitación a recuperar lo que los niños hacen de forma tan natural: sentir profundamente y luego dejarlo ir. Seguir adelante. Elegir la luz. Esta obra de arte es un espejo para el yo. Un monumento personal a la verdad interior de que: yo decido cómo me siento. Yo tengo la llave.
Material: Marmol negro.
Edición única– 30 cm Ø cada una






















